jueves, 31 de julio de 2014

¿Por qué le llamáis trabajo? o La leyenda del parado sentado en el sofá


Ante la noticia de que más de 800.000 españoles han tenido contratos de “una hora a la semana”, algunos políticos del PP, algunos periodistas fieles como perros a sus medios sin que les importe la realidad, y el nunca bien injuriado Juan Rosell, presidente de la CEOE, que debería ser nombrado Ministro del empleo precario y la explotación laboral legalizada,  han salido en tromba a decir que “trabajo es trabajo” y que hay que alegrarse ante cifras tan extraordinarias de contratos… que peor es estar sentado en casa cobrando el paro.
Supongo que para políticos cuyas jubilaciones doradas están garantizadas con apenas una legislatura con el orto pegado al escaño y cuyos hijos ya vienen al mundo con una herencia millonaria o una asesoría de miles de euros mensuales debajo del brazo ‘por su buena casta’, es fácil decir que “los demás”, deben conformarse con esos contratos de miseria. Para empresarios vampiros cuyo único mérito es chuparle la sangre a los trabajadores y chuparle las tetas a las arcas públicas con el consentimiento de políticos corruptos, debe ser maravilloso poder explotar con la ley en la mano...

 Yo les pregunto a esos encantados de ser quienes son: ¿Cuánto ganas, Juan Rosell? ¿Tu mujer o tus hijos han trabajado por 2€ la hora? Señor Maruhenda, ¿Han trabajados sus hijas 12 horas con contratos de 4 horas? Señora Aguirre, ¿Cuánto tiempo tardó su hijo en conseguir un puesto de asesor y con qué edad y currículum? Familia Pujol, ¿Qué genética tan prodigiosa tienen vuestros hijos para que sean millonarios todos, sin excepción? ¿Alguno acaso es un Steve Jobs catalán?

¿Por qué tenemos que alegrarnos 'los demás' porque nos contraten por 1 hora a la semana o por 3 € por hora? ¿Por qué tenemos que aceptar que miles de trabajadores, que trabajan a tiempo completo, tengan que buscar alimentos en Cáritas o en un Banco de alimentos? ¿Por qué es más denigrante cobrar una prestación por desempleo a la cual se tiene DERECHO, que aceptar condiciones laborales de extrema explotación y precariedad?

¡Y se molesta cuando les llaman CASTA!… pero CASTA es el calificativo más respetuoso para nombrar a quienes hacen estas leyes para los demás, porque ellos, sus hijos, esposas, maridos, amantes, cuñados y allegados, están bien enchufados, cobrando comisiones a las empresas o en puestos ‘de confianza’, con salarios inalcanzables para los hijos de los trabajadores, que si pretenden tener un salario digno, deben hacer las maletas y sumarse a la “movilidad exterior”, que es el nuevo nombre del exilio económico, según la Ministra del capote de la virgen…

YO DIGO que es más digno estar sentado en el sofá o donde le dé la gana de sentarse al trabajador desempleado, cobrando una prestación a la cual TIENE DERECHO, que aceptar un contrato de explotación, y que es más oprobioso 'trabajar', y a la salida del trabajo pasarse por una banco de alimentos, o doblarse a recoger comida de un contenedor del Lidl, el Mercadona o Día, para llegar a su casa con algo que darle de comer a sus hijos.

Lo que es indigno es robar, ganar sueldos millonarios a costa de la miseria ajena, cobrar comisiones a empresarios que inflan las facturas que todos pagamos con nuestros impuestos, y cientos de políticos y empresarios sin escrúpulos lo hacen, y nadie les cuestiona dónde se sientan... ¿O es que un 'parado', además de jodido y desempleado no se puede sentar donde le de la gana sin que nadie lo critique?

Como diría mi querido Labordeta, cuyo espíritu debe estar revolviéndose ante las declaraciones de esta gentuza: ¡Iros a la mierda!


NO le llaméis trabajo. Llamadle, EXPLOTACIÓN.

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