domingo, 6 de marzo de 2016

¿Qué no entienden PP, C’s ni PSOE?


La estrategia era muy sencilla: ocultar que los principios se pueden cambiar por otros que les gusten más a quienes mandan. Por eso la táctica fue seguir el mandato de quienes no se presentan a las elecciones pero deciden cuántos desahucios se pueden soportar, cuántos trabajadores tienen que completar sus ingresos acudiendo a un banco de alimentos, y cuánto paro se puede cuantificar como razonable. Comenzar comprometiéndose con esos poderes y luego llevar a la izquierda, a los que creemos que otra forma de gobernar es posible, a un callejón sin salida, era el plan de Pedro y Albert. Pero no ha funcionado. La coalición PSOE-C's ha fracasado, pero hay algo positivo:  ya saben millones de votantes que es casi lo mismo votar a Ciudadanos que al PSOE. En las últimas elecciones eso no estaban tan claro. 

Los que nos han estado robando y nos acusaban de vivir por encima de nuestras posibilidades por habernos comprado un piso nos dicen ahora que sin ellos el país de iría a la mierda. Los que desfalcaron miles de millones de euros que no tuvimos para ofrecer becas a los estudiantes universitarios y a los científicos, para ayudar a los dependientes, para poner más camas en los hospitales públicos nos dicen que sólo ellos pueden traernos estabilidad y seguridad… Los de las cuentas en Suiza, los de los EREs, los de la Gürtel, los de la Púnica, etc., etc., nos dicen que o gobiernan ellos o el caos…   ¡A la mierda!, como les espetó Labordeta.

Los que hemos estado en las plazas, en la calle, en aquellos “picnics” a los que Aguirre se refería cuando hablaba despectivamente de las manifestaciones de cientos de miles de ciudadanos por una escuela pública de todos y para todos, por una sanidad pública de todos y para todos, por condiciones laborales justas, por la derogación del tasazo judicial que nos impide defender nuestros derechos, por la derogación de la ley que nos amordaza y nos indica que el sofá o la barra del bar son los lugares apropiados y más seguros para manifestar el descontento por haber perdido nuestros derechos, esos miles y millones que somos “nosotros”  los votantes de Podemos, no perdonaríamos una nueva traición. Y Podemos lo sabe.

¿Qué no entienden PP, C’s ni PSOE?

Que los votantes de Podemos vemos como un contrato ante notario lo que pactamos en los círculos, lo que discutimos en las plazas. Podemos no tiene votantes cautivos ni afiliados que se tragarían el sapo de que Ciudadanos ha pasado en dos meses de ser la derecha, las Nuevas Generaciones del PP a ser casi la izquierda. Los votantes de Podemos no somos fieles a Podemos, sino a nuestras demandas.

El PP haga lo que haga tiene millones de votantes que salvo que entren los de Génova en sus casas particulares a robarles y les dejen en pelotas, se lleven todo lo que hay en la nevera y dejen sin comer a sus hijos, les seguirán votando. Los votantes de Podemos no somos así.

PODEMOS es un partido político que lo que tiene de nuevo es que sabe o cumple con lo que ha prometido a sus bases, o no será. Los que nos partimos la cara en las calles no perdonamos. Estamos hartos.  Esto no lo ha entendido ni el PSOE, ni Ciudadanos, ni el PP.


Ni lo van a entender. Pero probablemente se entiendan entre ellos.


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