domingo, 10 de junio de 2012

¡Aquí hay rescate!... ¡Perdón!... Una línea de crédito.



Acabamos de saber que España ha sido agraciada con una línea de crédito que saciará el estómago vacío de la banca española. Es decir, la banca requiere una inyección de capital ingente para poner fin a la indigestión de tanta fechoría especulativa.

De Windows, ruega por nosotros ahora y en la hora de nuestro rescate, Amén.
De Guindos, con su verborrea ligera y vacía nos dijo mil veces que España no pediría ayuda externa para resolver esta situación y después del pufo de Bankia dijo –con toda la chulería que le caracteriza-, y por su santísimo título de Ministro de Economía le daría a Bankia todo lo que hiciera falta, o sea, 23.500 millones de euros… pero no dijo de dónde lo iba a sacar.

Hasta en Burundi sabían desde hace semanas que España sería rescatada, y si los indios yanomami tuvieran conexión a Internet ya se habrían enterado de que de Europa iba a intervenir para rescatar a España. Pero erre que erre, ¡Aquí no habrá rescate!

Y bien… el Presidente Rajoy, ese Registrador de la Propiedad nunca bien ponderado encontró la solución: llegó a Europa, miró fijamente a los ojos de la dulce Ángela Merkel y le dijo: dame una línea de crédito para salvar a mis bancos. Y Merkel le dijo: sea hecha tu voluntad, Mariano.

¿Y quién pagará esa la “línea de crédito”? Muy sencillo: Los ciudadanos…, esos irresponsables que se endeudaron por encima de sus posibilidades, esos trabajadores que ya no tienen derechos laborales y que pueden ser despedidos sin excusa alguna y de forma gratuita, esos a cuyos hijos les hemos depauperado la escuela pública masificando aulas y despidiendo a profesores, esos padres a cuyos hijos hemos subido las tasas universitarias, esos a quienes re-cobramos la sanidad, y a quienes les subimos el IRPF y le subiremos el IVA, muy en breve… esos pagarán la línea de crédito.


Y colorín colorado, esto no es un "rescate", sino una “línea de crédito”.

Conclusiones:
  1. Los políticos nos han perdido el respeto. Nos toman por imbéciles…, se lo pasarán pipa mientras redactan sus programas electorales, porque saben de antemano que no cumplirán nada de  lo que están dispuestos a prometer, y para colmo, tienen el descaro de pedirnos el voto cada 4 años.
  2. Los políticos no necesitan mentir; sencillamente realizan versiones libres de la i-realidad; versiones que nos meten en vena 2 veces al día a través de sus agencias de manipulación masivas, y según esté a su alcance: televisiones autonómicas, radios o diarios. Por eso pueden reírse mientras anuncian recortes, bromear con los periodistas mientras anuncian subidas de impuestos y "campechanear" al punto de encomendar a la Virgen del Rocío que nos tire un capote y nos saque de la crisis. Todo este esperpento es ya normal…
  3. Cuanto más corruptos, más les votamos… y además les damos mayorías absolutas para que quede bien claro que no nos importa. Es más, nos gusta que nos roben siempre y cuando nos sean nuestros “afines” ideológicamente.

Creo que además del universo y la estupidez, la paciencia ciudadana tampoco tiene límites. 
A pesar de lo que digan: ¡Aquí hay rescate!

1 comentario:

  1. Decian que España no iba a ser rescatada. El orgullo de raza. La raza "española". La raza de "cateto a babor..." y del españolito bajito y cabreado. Y ahora los muy cerdos expresan un pedante eufemismo: "línea de crédito" que terminaremos pagando todos los ciudadanos de a pie. Malditos bastardos.

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