domingo, 25 de septiembre de 2011

EL “FINIQUITO DE LA CRISIS” PARA SUS SEÑORÍAS: un lujo obsceno en tiempos de crisis.








Si has tenido la desgracia de perder tu empleo en los últimos años habrás notado cómo tu indemnización se reducía  hasta límites de absoluta miseria. Si estás en el paro o si has sido despedido de alguna empresa a lo largo de tu vida, -cosa bastante probable-, quizás desconozcas conceptos como "indemnización de transición", o “paga temporal”. Y es normal, yo acabo de enterarme de tales categorías, y estoy todavía perpleja mientras escribo este post.

Resulta que mientras que los trabajadores normales, los del “Metrobús”, hemos tenido que aceptar una reducción en la indemnización por año trabajado para facilitar la contratación de otros trabajadores y aliviar a las empresas, que no podían más con este “coste del despido”, hay “otra clase de trabajadores” en España, compuesto por los  ex diputados y los ex senadores, cuyo “finiquito”, lejos de ser un exiguo pago de 20 días por año trabajado, es un auténtico lujo, aún en tiempos de crisis.

Señalo brevemente en qué consiste esta “fiesta de despido de lujo”.

Llamar “finiquito” a este conjunto de indemnizaciones, compensaciones y ofertas es desvirtuar el significado que la palabra “finiquito” tiene para el conjunto de los ciudadanos. Entonces, veamos que significa esta palabra para sus señorías. 

1. Los  ex diputados y ex senadores cobrarán una indemnización única, derivada de la disolución de las Cortes, de aproximadamente 8.200 euros.
2. Aquellos que dejen definitivamente el Parlamento porque no se presenten a las elecciones del 20-N, o no salgan elegidos, percibirán otra paga temporal de 2.800 euros al mes, con un máximo de 24 pagas.
3. Para los diputados cesantes prevé una cantidad denominada "indemnización de transición", cuya cuantía se determina por la suma de las prestaciones que recibían hasta ahora, calculada sobre los 53 días que hay entre la disolución del Parlamento y la víspera de las elecciones generales.


Otro aspecto importante de esta “fiesta de despedida” lo constituye la “indemnización por cese”.  Dado que  -supuestamente-, mientras nos han prestado su servicio sus señorías tienen un régimen de incompatibilidades que les reduce su vuelta al mercado laboral, esta “indemnización por cese”   tiene un importe medio de unos 23.000 €,  aunque  puede superar los 67.000 euros.

Por último, se les ofrece la posibilidad de quedarse con el portátil que recibieron al comienzo de la legislatura por 100 euros, quedarse con el móvil blackberry o iphone.

Deben devolver, -eso sí-, la tarjeta que tenían para pagar los taxis y la autorización para  viajar gratis en taxis y aviones.

CONCLUSIONES:

Recibir este trato después de haber disfrutado durante 4 años de coche oficial, un sueldo estupendo, taxis, aviones y trenes gratis, dietas y gastos de representación… no está nada mal en tiempos de crisis.

Después de conocer estos detalles, entiendo mejor por qué el escaño es la silla más deseada por las posaderas de izquierdas, derechas y centros. Todo un lujo ganes o pierdas.

¿La diferencia? Quien gane tiene más escaños que repartir y quien pierda, más escoños que lamentar.

Notas:
#diccionariodpolítica  ESCOÑO: Batacazo económico que se da el diputado cuando se cae del escaño al perder las elecciones


1 comentario:

  1. Descaradamente muy obsceno, y mientras @anguita_cuotas se desprende de su paga d exparlamentario.
    Todos al paredon.
    @112graf

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