domingo, 3 de marzo de 2013

ESTERCOLERO... O "del escaño al vertedero".



Mientras los Ministros 'bien pagaos' del gobierno de Rajoy nos anunciaban las miserias que sufriríamos, mientras nos explicaban que había que desmontar la sanidad tal y como la conocimos porque no nos lo podemos permitir, que era necesario desvalijar las escuelas públicas porque es demasiado caro educar gratuitamente, y que la ayuda a la dependencia era un lujo que tampoco nos podíamos permitir, dejando a millones de familias con sus enfermos en sus casas, desamparados, en Génova 13, un tesorero, -de cuyo nombre Rajoy no pronuncia una letra-,  recibía 21.000€ al mes, en concepto de "indemnización diferida simulada", lo que traducido al lenguaje de los contribuyentes de a pie, de los ciudadanos que usan el Metrobús, es un “pago por el silencio” o “un chantaje de toda la vida de Dios”.

Cospedal, una bogada del estado pija como sólo ella puede ser, conocida en los espacios públicos populares como ‘la bien pagá’ por el sueldazo que ingresa cada 30 días, hace "el ridículo más grande de la democracia televisado en directo", intentando explicar lo inexplicable e inaugurando una nueva forma de contrato para cuando alguien a quien quieres echar te chantajea; Floriano pisa cada vez más flores del jardín pepero intentando salir del atolladero en el que ellos solitos se han metido,  Montoro suelta coces contra todo ser viviente y se ríe cada vez más, con esa risita insolente, vomitiva, en vez de meter su careto debajo de una alfombra por haber hecho una “amnistía fiscal inmoral a medida de los corruptos” para ayudar a los evasores fiscales, mientras subía los impuestos a los pocos trabajadores que ya quedan, y Rajoy opta por no pronunciar el apellido “Bárcenas”, para no contaminarse con la financiación ilegal de su partido y aguantar un poco más, a ver si la lentitud de la justicia juega a su favor y acaba enterrando toda esa putrefacción..., un hedor que hace irrespirable el ambiente en Génova 13, y que ya baja hasta la plaza de Colón y se expande por toda la geografía nacional sin que nadie pueda evitarlo…

Este estercolero en el que se ha convertido la política al máximo nivel es la consecuencia natural del consentimiento de los ciudadanos ante la corrupción. Años de tolerancia a los corruptos del escaño calentito generaron este monstruo llamado Bárcenas que atemoriza al PP, que tiene en vilo a todo un gobierno democrático y con la boca abierta a todo un país que ya conoce sus apuntes apócrifos… y que no es el único; es sólo al que, de momento, han pillado…

¿Alguien pensaba en este país que otorgando mayorías absolutas a políticos corruptos no habría ninguna consecuencia?

¿Ninguno de los 6 millones de parados metió por la rajita de la urna una papeleta con el nombre los ministros que han hecho las leyes más eficaces para despedirles y arrancarles sus derechos?

¿Ninguno de los jubilados que ahora claman en el desierto por la estafa de las “preferentes” metió la papeleta del PP por la rajita de la urna?

¿En qué situación están hoy esos 10.800.000 ciudadanos que en la última fiesta de la democracia le dieron a este gobierno la mayoría absoluta que le permite hacer un decreto ley cada semana para que aceptes la pobreza como algo inevitable, la precariedad del empleo como la única opción si quieres trabajar y el desmantelamiento de todo lo que era público, como ofrenda propiciatoria a los mercados? 


2 comentarios:

  1. Hablando clarito se entiende la gente Aida. Nadie de los que pusieron la papeleta del PP en la urna se paró a pensar en lo que hacía. Si en este País hubiera un poco de memoria histórica, y no de hace 50 años sino de los últimos 15 años, esa mayoría absoluta no existiría, pero los Españoles somos así, nos hemos acostumbrado al bipartidismo como si fuera elegir carne o pesacado para comer.
    Ahora muchos de los que citas negarán, como San Pedro negó a Jesús, giran la cabeza y silban como si no fuera con ellos. Lo más triste es que conozco gente que fue despedida en los 15 días siguientes a ser aprobada la Reforma Laboral y todavía van a muerte, es que nos gusta eso de que nos castigen, será una patología digna de estudiar en el futuro.
    Un abrazo

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  2. Juanvi, por lectores como tú bien vale la pena escribir un blog. Incluso si fueras el único.
    Duele mucho ver que todo se desmorona y que no es el resultado de una catástrofe natural inevitable, sino del pasotismo democrático y la anuencia con la corrupción, que ya parece instalada en el ADN ciudadano. Todo esto era evitable y esperemos, confiemos, que sea reversible.
    Un abrazo y gracias por dejar tu comentario.

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