jueves, 1 de noviembre de 2012

De la "Ley de Transparencia" al "Código de Buenas Prácticas Bancarias": ¿Nos toman por imbéciles?




En el Consejo de Ministros del 27 de julio de 2012 se aprobaba el Proyecto de Ley de Transparencia. España era el único de país europeo con más de un millón de habitantes que no cuenta con una "Ley de acceso a la información pública". Pero seguimos en las mismas. Con esta Ley de Transparencia seguimos sin ver absolutamente nada. ¿Por qué los ciudadanos no podemos saber cuánto gastan en los viajes oficiales sus señorías? ¿Por qué nunca supimos el coste de los viajes de lujo de Dívar a Marbella que pagamos entre todos? ¿Es que alguien piensa que el juez Dívar es el único que al pasar la VISA del gobierno por el lector de tarjetas, coloquialmente llamado “bacaladera” no sintió remordimiento pensando que le estaba robando a los contribuyentes? Pues no… seguramente no fue el primero ni será tampoco el último.

Imagino que mientras pasan la tarjeta VISA que entre todos les financiamos, sólo sentirían pavor si supieran que van a rendir cuenta de cada céntimo de lo que gastan y que millones de ciudadanos entraríamos a examinar la cuantía y tipo de gastos cargados al erario público.  Entonces, mejor ocultar a los ciudadanos los excesos y abusos de viajes oficiales que se mezclan con viajes privados y gastos que nada tienen que ver con mejorar la situación de quienes les financian una vida de lujo inalcanzable para los “ciudadanos de a pie”, cuyo único transporte oficial es el Metro.

Pero si esta Ley de (in)Transparencia ha sido más bien una burla a la inteligencia de los ciudadanos, el  "Código de Buenas Prácticas Bancarias" aprobado en marzo es el “no va más” de la insensatez política y el escarnio a los ciudadanos. Este "código para mear y no echar gota" fue lo máximo que pudo dar la inteligencia del gobierno para intentar atajar la sangría desahucios que ha dejado ya a 350.000 familias en la puta calle; desahucios que sólo se pueden calificar de inhumanos. ¡Y para colmo, nos imponen que entre todos rescatemos a los bancos!

Si la deuda de Bankia es pública, evidentemente todas esas viviendas deberían pertenecer a los ciudadanos que están rescatando a la entidad, y para ello no hace falta ningún "Código" sino el sentido común y un poco de vergüenza. Pero el terrorismo financiero, además de imponer el rescate público, decreta también la expulsión de las familias de sus casas y la deuda de por vida. ¿Tienen los ciudadanos que soportar esta crueldad? ¡Cuando la dictadura de los mercados entra por la puerta, la democracia no tiene otra opción que suicidarse tirándose por la ventana!

Entidades como Bankia, “rescatadas” con una brutal carga de impuestos a los ciudadanos, con el dinero de todos y con el despido de muchos-, se permiten el lujo de desahuciar a las familias que perdieron su trabajo y que por ello no pueden hacer frente al pago de las hipotecas. 
Cada día los ejecutivos de las "entidades bancarias rescatadas por los ciudadanos" deben coger  ese “Código de buenas prácticas” para usarlo como cojín de sus posaderas, porque no me imagino qué otra utilidad le dan, viendo la catarata de desahucios.

Y es que es normal… entregar a un Banco un "Código de Buenas Prácticas" tiene el mismo efecto que entregarle a un violador en serie el Código Civil.

Sobre la Ley de transparencia, lo mismo… a no ser que pongan la norma de que cada señoría lleve un refajo y exhiba su ropa interior antes de entrar al hemiciclo, no puedo imaginarme otra “transparencia” posible en la “cámara baja”, que cada día hace honor a su nombre si tenemos en cuenta su catadura moral. 

Si respetaran a los ciudadanos deberían cambiarle el nombre y ponerle "Ley de opacidad" o Ley de los privilegios de sus señorías" y al menos serían coherentes con lo que pretenden.



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Agradezco tus comentarios sobre las entradas de este blog.