viernes, 6 de abril de 2012

LA "VÍA DOLOROSA" DE LOS RECORTES: pasión y muerte de Dimitris Christoulas.


Una mujer deja flores en el árbol donde Dimitris Christoulas puso fin a su vida el miércoles 4 de abril


Después de una “Semana horribilis” de recortes y hachazos en los servicios públicos, la Semana Santa de 2012 se presentó lluviosa y gris. Si no fuera porque soy agnóstica diría que ni Dios quiere salir a la calle, porque para lo que hay que ver, mejor quedarse dentro de la capilla.

Cada ciudadano está haciendo desde hace más de 4 años su “Vía Crucis” personal, y ya no hay quien no haya tenido como mínimo “7 caídas”, en la “Vía Dolorosa” de los recortes.
Costaleros somos todos, pero en vez de cargar con el paso de Nuestro Señor o Nuestra Señora, cargamos con el peso de un futuro que se promete bastante gris, mientras nuestros representantes políticos siguen poniendo parches para tapar el boquete que abrieron los especuladores en la “economía de mercadeo” y por otro lado, los malos gestores del dinero de los contribuyentes, que dilapidaron con misericordia el dinero aportado por todos los ciudadanos a las arcas públicas.

Y en esas estamos. Algunos ciudadanos desesperados por la situación económica y no viendo el fin de la “Vía Dolorosa” han decidido poner fin a su sufrimiento acabando con su vida. Dimitris Christoulas, un ciudadano griego de 77 años, farmacéutico retirado y agobiado por las deudas, se pegó un tiro en la sien y murió a escasos metros del Parlamento poco antes de las nueve de la mañana de este miércoles; es una víctima más de los recortes salvajes que nos exigen los mercados. Ningún gobierno de la UE se atreve a tratar a fondo el tema del aumento exponencial de los suicidios después que la crisis ahogara a millones de ciudadanos europeos, que han pasado de clase media a la más abyecta pobreza, prefieren entretenernos con reuniones absurdas de las cuales solo salen nuevos recortes.

¿Alguno de nuestros representantes políticos se siente responsable, -o por lo menos aludido-, por la muerte de Dimitris Christoulas? ¿Alguien está mirando las estadísticas de suicidios producidos después de la crisis y tomando nota?  ¿Cuántos Dimitris necesita la TROIKA para cambiar las exigencias que impone a países que ya están empobrecidos y endeudados hasta límites inaceptables?

El lugar donde cayó Dimitris Christoulas ya es un lugar de peregrinación, una “estación de penitencia” para la ciudadanía europea, donde recordaremos el sacrificio de un anciano, que poniendo fin a su vida denunció la indignidad de los poderes que nos gobiernan, corrupción política que campa a sus anchas.

No me extraña que si Dios existe, esté llorando junto a los ángeles y arcángeles y toda la camarilla celestial viendo tanta ignominia, tanta crueldad, en un mundo sin ética donde el ser humano no es lo prioritario… y por eso  haya quedado “pasada por agua y lágrimas esta Semana Santa”.

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